Becas sin fronteras nació en 2010 como un directorio de convocatorias de becas para estudiantes latinoamericanos. La idea era reunir en un solo sitio, con un buscador, lo que estaba repartido por cientos de páginas oficiales: quién convoca, a quién, con qué requisitos y hasta cuándo se puede aplicar.
Ese sigue siendo el corazón del proyecto. Cada convocatoria tiene su ficha, con lo que pide, lo que da y en qué plazo.
Pero encontrar la convocatoria es solo el primer problema. Quien quiere estudiar una maestría fuera de su país se topa enseguida con los demás: elegir destino y programa, entender qué evalúa cada comité, calcular lo que la beca no cubre, encajar los plazos de admisión con los de la beca, y decidir con qué combinación de dinero se paga todo eso.
Hoy Becas sin fronteras es más que un directorio de convocatorias: te ofrece otros contenidos que te ayudan a tomar la decisión completa —qué maestría, dónde y con qué dinero la pagas—, en la que la convocatoria de beca es una pieza más del camino y no el final del trayecto. Puedes conocerlos aquí:
Me llamo Antonio Cobacho y soy el fundador de Becas sin fronteras. Escribo desde la Ciudad de México.
Empecé este proyecto en 2010 con la intención de orientar a estudiantes y jóvenes profesionales latinoamericanos que quieren estudiar una maestría en el extranjero con beca. Conozco las becas como solicitante: he sido becario varias veces y he realizado estudios superiores en cuatro países. Y conozco la admisión desde dentro: fui director general adjunto de un grupo universitario en México. También escribo sobre becas y estudios en el extranjero para que nadie tenga que irse a ciegas, como me fui yo.
Mi primer libro es Maestrías sin fronteras. Puedes leer mi trayectoria completa en becassf.com/antonio y contactarme en LinkedIn.
Cada ficha de convocatoria de este sitio se escribe con el mismo procedimiento.
Las fuentes van en orden. Primero reviso la convocatoria oficial de quien otorga la beca. Después los documentos que obligan: reglamento, convenio, contrato de beca, guía del evaluador. No utilizo sitios que republican información de otros sitios como fuente, aunque sean muy citados.
Toda cifra lleva su fuente, o no la tomo en consideración. Montos, plazos, promedios mínimos, cupos: si no puedo señalar el documento oficial donde se encuentra, no lo publico. Prefiero difundir una ficha con menos datos que una con datos sin contrastar adecuadamente.
Lo que no sé, lo digo. Cuando un dato no aparece en ninguna fuente fiable, la ficha dice que no está disponible. De esta forma no relleno el contenido con información sin contrastar.
Cada dato tiene ciclo y fecha. Una convocatoria cambia cada año —requisitos, montos, criterios de evaluación—, así que cada ficha indica a qué ciclo se refiere la información que se incluye, contra qué documento se verificó cada dato y cuándo se revisó por última vez.
Y hay alguien que responde. Reviso las fichas que se publican aquí y firmo esa revisión con mi nombre. Si un dato está mal, el error es mío.
Ninguna institución paga por aparecer en el directorio de convocatorias de becas, por hacerlo en un lugar destacado de los listados, o por cómo se la describe. No represento a ninguna universidad ni a ningún programa de becas, no gestiono solicitudes y no intermedio ante quien otorga las becas. Si algún contenido está patrocinado o lleva un enlace de afiliado, lo dice en la propia página donde esté. Si es un anuncio, aparece claramente como tal.
Ninguna beca legítima te pide un pago para postularte. Nadie que diga representar a Becas sin fronteras va a pedirte dinero para gestionar, agilizar o garantizar una beca, ni los datos de tu tarjeta o de tu cuenta bancaria. Desconfía también de quien te garantice un resultado: ningún intermediario decide quién gana una beca. Para eso existen los comités de becas en cada institución. Ante la duda, visita el enlace oficial que aparece en cada ficha de convocatoria y comprueba la información en la fuente: la página de la institución que concede la beca.
Escríbeme desde el formulario de contacto con la dirección de la ficha (URL) y el dato que no cuadra. Si tienes el documento oficial con la información correcta, incluye un enlace a él para agilizar la corrección. Si puedo confirmar el dato en la fuente, lo corrijo.